Sus clientes escriben a un mismo lugar. Adentro, cada consulta llega a quien corresponde — y cada cliente sigue con su vendedor de siempre.
Un número por empresa, en lugar de uno por vendedor. Si tiene varias unidades de negocio, cada una conserva su propia identidad y su propio panel.
No hace falta que le pasen todas. Con dos ya está perdiendo ventas sin poder medirlo.
Y otro por marca, y otro por sucursal. Para saber qué se respondió hay que entrar a cinco teléfonos.
El cliente escribió, nadie contestó, y no hay forma de saberlo hasta que reclama o se va.
Cuánto tarda cada vendedor, cuántas consultas entran, cuántas se cerraron: hoy es intuición.
Los contactos, lo conversado y lo prometido viven en un teléfono que no es de la empresa.
El cliente escribe por donde quiere. Del otro lado siempre encuentra a la misma empresa, con el mismo historial y la misma persona.
| Hoy · líneas sueltas | Con Buzn | |
|---|---|---|
| Números publicados | Uno por vendedor, marca o sucursal | Uno por empresa |
| Historial del cliente | En el teléfono de quien lo atendió | Único y completo, en la empresa |
| Si el vendedor no responde | La consulta se pierde en silencio | Cae a la cola general del equipo |
| Si el vendedor se va | Se lleva los contactos y lo conversado | La cartera se reasigna en bloque |
| Medición | Ninguna: se estima de memoria | Tiempos y volumen por vendedor |
| Reglas de atención | Cada uno atiende como puede | Las define la empresa |
Cuando cada vendedor atiende desde su línea, la relación con el cliente vive en un teléfono que no es de la empresa. Si esa persona se va, se lleva los contactos, lo conversado y lo prometido — y usted se entera cuando el cliente deja de responder.
Quién atiende qué, en qué orden, con qué tiempos y a quién se escala. La atención deja de depender del criterio de cada uno.
Cada conversación queda registrada y asociada al cliente. Puede revisar qué se prometió y cuándo, sin pedirle el teléfono a nadie.
Cuando alguien se va o cambia de rol, su cartera completa pasa a otro vendedor con el historial adentro.
El número, la cartera y el historial son de la empresa. No del teléfono de nadie.
Centralizar el número no significa que ahora cualquiera atienda a cualquiera. Buzn reconoce a qué vendedor pertenece cada cliente y le rutea la conversación a esa persona. Si escribe el cliente de Juan, va a Juan — no a José.
Si el vendedor dueño no está disponible, la conversación cae a la cola general y la toma otra persona del equipo. El cliente no espera, y la titularidad no cambia.
Es la razón por la que los vendedores adoptan la herramienta en lugar de resistirla: centralizar el número no les toca la cartera ni la comisión.
La cartera protegida opera hoy sobre WhatsApp, que es donde vive la relación comercial. Instagram y Telegram se gestionan desde el mismo panel, con el mismo ruteo por equipos.
La objeción más común es justa: nadie quiere que su cliente sienta que le contesta un robot. Por eso la IA de Buzn se configura en dos modos independientes.
Interpreta la consulta en lenguaje natural, responde lo repetitivo y deriva el resto a la cola correcta con el contexto ya cargado. Se activa solo donde usted quiere.
El vendedor tiene la IA de su lado del mostrador: le sugiere la respuesta, le resume la conversación y le acerca el dato que necesita, pero escribe él.
La IA puede no hablarle nunca a su cliente y aun así ahorrarle horas a su equipo.
El Core es la base obligatoria. La IA y la conexión con sus sistemas se suman después, sin rehacer nada de lo anterior.
Número oficial verificado con Meta, colas de atención por equipo, ruteo con cartera protegida e historial único por cliente.
Primera línea automática de cara al cliente, copiloto de cara al vendedor, o ambas cosas según lo configure su empresa.
Consulta un saldo, confirma un pedido o registra el caso en su ERP o CRM sin salir de la conversación.
Un solo plan mensual. Lo que depende de decisiones suyas —el modelo de IA y las integraciones— se cotiza aparte y por escrito.
Precios sin IVA, tarifario vigente a julio de 2026. El costo no crece con la cantidad de mensajes: crece con la cantidad de personas distintas que conversan. La Consultoría de Gestión Omnicanal, opcional, tiene un costo de US$ 1.200.
No. La promesa es un número por empresa en lugar de uno por vendedor. Cada unidad conserva su identidad, su número y su panel; usted decide cuáles quedan aisladas y cuáles comparten equipo de ventas.
Al contrario. Cada cliente queda asignado a su vendedor y le llega a él. Si esa persona no está disponible, la conversación cae a la cola general para que el cliente no espere, pero la titularidad no cambia.
Solo si usted lo decide. La IA puede trabajar únicamente del lado del vendedor, sugiriendo respuestas que él revisa y envía. También puede atender la primera línea, con reglas explícitas de traspaso a una persona.
En general sí, migrándolo a la API oficial de Meta. Los requisitos y tiempos de verificación los define Meta, no el proyecto, y se revisan antes de empezar.
Sí, es la tercera capa. El alcance se define en un relevamiento técnico según el tipo de conexión disponible y se presenta como cotización cerrada antes de empezar.
Depende del alcance y de la activación del número por parte de Meta. Un canal operativo con ruteo se pone en marcha en semanas, no en meses.
Nos cuenta cómo atiende hoy y le decimos qué escenario le conviene, con números. Si no le cierra, se lo decimos en la misma llamada.